Estuve hace dos años en Piangüita, una islita cerca al puerto de Buenaventura. Me sorprendió gratamente que por allí, a diferencia de lo que pude notar en Cali y en la misma Buenaventura, siguieran fieles a la rumba brava. Estos aportes, (de muy buena onda por parte del amigo Jhonres) nos ponen a supurar el oído a los rumberos de tradición como este servidor. Esas fusiones parecen una ensalada de muchas cosas que al final tienen todo el sabor de un bodrio. Qué pena. Pero si por Buenaventura llueve, por Cali no escampa. En marzo del año pasado estuve por allí y de la rumba de hace veinte, veinticinco o treinta años atrás, nada. Ni el recuerdo. Hoy en día, se puede decir sin ruborizarse que Cali es la Capital Mundial del Crossover. Sniff!, sniff!
